Un escenario perfecto en el confecionario de piedra antiguo y una cruz de gotas de cristal fue el fondo perfecto para el enlace de esta pareja en diciembre de 2009. Sin duda alguna el área dispuesta para la recepción no demeritaba. Dos grandes carpas con hermosos candiles tipo francés lucían al interior. El tono predominante fue el morado, este fue usado tanto en mantelería y cristalería, así como en infinidad de detalles que predominaron en esta fiesta. En las sillas se colocaron porta velas de cristal que iluminaron la noche.